Tus soles verdes, que empuñaron
liquidantes las dagas asesinas
liquidantes las dagas asesinas
impávidas al cielo pastoso,
inspiraron el concierto.
Humedecí en mis oleadas
las pálidas arenas de tu piel
que, por la argentina ribera,
crispó mis deseos.
Las montañas sudorosas
jamás nevadas en sus cimas,
conocieron la salinidad
de los que no fueron hijos.
El profundo antro de apetitos,
resucitados por el invasor,
pregonó alegorías y estertores
frente a la abatida indemne.
Los diestros implementos
con que forjabas mi alfarería,
no volverán a socorrer al virtuoso
de tanta obra malgastada.
inspiraron el concierto.
Humedecí en mis oleadas
las pálidas arenas de tu piel
que, por la argentina ribera,
crispó mis deseos.
Las montañas sudorosas
jamás nevadas en sus cimas,
conocieron la salinidad
de los que no fueron hijos.
El profundo antro de apetitos,
resucitados por el invasor,
pregonó alegorías y estertores
frente a la abatida indemne.
Los diestros implementos
con que forjabas mi alfarería,
no volverán a socorrer al virtuoso
de tanta obra malgastada.
10 comentarios:
El mejor hasta el momento, a mi gusto al menos.
Vamos bien, mañana mejor.
Daniel: Por fin vamos arribando hacia tierras más soleadas y saliendo de las aguas tormentosas. Me alegro que hayas decidido cultivar este hermoso arte de la palabra en verso.
Sigue sanando. Un abrazo
Mallén: Se agradecen tus comentarios; debo señalarte que alguìen por ahí ha cooperado con la mejoría de mi poesía.
Andrés: Que gusto me ha dado leer tu comentario en este humilde sitio dedicado a la poesía y a la expresión oral en cualquiera de sus formas. Después de tanto tiempo enfermo (y enfermado) la luz al final del túnel se ve cada vez más cercana.
Lo pides, lo tienes: tus preguntas son...
1. ¿Cuál ha sido el mejor momento de tu vida, y por qué?
2. ¿Si pudieras retroceder el tiempo, cambiarías algo en tu vida (que dependa de tí, claro)?
3. ¿Cuántas personalidades/facetas tienes, y cómo las identificas?
4. ¿Qué entiendes por felicidad?
5. ¿Por qué el desquite, el odio y la rabia son motores de acción para tí?
Para mantener la lógica del asunto y para no desdecirme, cambia dos preguntas por las que siguen (igual que en las pruebas del colegio, son siete preguntas, responde solo cinco):
6. ¿Si pudieras transportarte a una época de la historia, a cuál sería, y por qué?
7. ¿Cuál es tu aroma favorito?
Da gusto leer poemas tan completos como este...
Aquí va lo que te comenté... a buen entendedor, ya sabes.
CATARSIS CONSCIENTE
Déjame lacerarte otro poco, maldita hiena carroñera;
quédate unos minutos más, tiritando, suplicando.
Gime así perdida en tus susurros, perra infernal,
que cada acorde tuyo purifica mi nobleza mancillada.
Déjame quemar tus pechos con mi cigarro,
para escupir luego en tus heridos pezones colgantes.
Llora despacito y queda, maldita mal nacida,
que cada lágrima tuya lava mi ego maltrecho.
Déjame extirpar de cuajo tus “ojitos color miel”,
ahora de tinta sangre, coagulada y sucia.
Pide perdón despacio, puta barata infecta,
para que cada minuto mío sea tu Erebo eternizado.
(Descansa un poco, criminal asesina de ilusiones;
te necesito consciente todavía.
Que mi furia desatada recién comienza,
¡¡¡Y tengo tanta, tanta pasión por entregarte!!!)
Déjame pisar tus dedos con mis tacones afilados;
para quebrar uno a uno tus huesos por mí maltrechos.
Grita clemencia al cielo, asquerosa maraquita rastrera,
porque aquí en la tierra, tu tormento es todo mío.
Déjame violar tu sexo impío con navajas enceladas,
y luego ratas hambrientas tragarán tus entrañas socavadas.
Oye con pavor el murmullo en tu entrepierna,
porque escarbarán hasta borrar sus huellas de tu carne.
Déjame ahora amputarte el alma, lentamente,
como tú lo hiciste, feliz, con la vida mía.
Tu gran culpa es existir, tu respiración mi ultraje…
Para liberarme, me vuelco en condena y en verdugo.
Ah... y de que "nos vemos", ya nos veremos...
Eres un chanta de primera, no escribes hace meses y me exiges a mi, a mi, que en estos meses no he podido entregar lo mejor de mi, por la estupida rutina que todo lo corroe, como hace un tiempo te mando a tu breve infierno, del cual volviste para retirar al limbo de la incertidumbre, la que sembraste en cada de tus actos, ahora que estas en tu lejano trabajo, alaejado de ti mismo, ahora que no necesitas de tus amigos, ahora que no lloras tus lágrimas de confusión, ya te cansaste de jugar corazón desarraigado de sentimientos lineales, que se puede esperar de tí, mal amigo, ya no vienes ni a saludar a este Sancho parrandero, pañuelo de tantas penas falsas y/o incomprendidas incluso por ti mismo, si no te bastan con estas pocas, pero sentidas palabras, te espero el dia que se te ilumine ese corazón traicionero, y me voy porque me llama la Claudia...
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